En esta columna, Aldo Barreto —Founding Partner & Co-CEO de Unilink— reflexiona sobre los límites naturales de la planificación en el abastecimiento minero, incluso en operaciones altamente maduras.
Con más de 13 años liderando Unilink y una trayectoria previa de 11 años en SAP Ariba y Quadrem, Aldo plantea una idea clave: no toda la demanda puede anticiparse ni estructurarse, y reconocerlo es esencial para evolucionar hacia modelos de abastecimiento más resilientes.
Durante los últimos años, la minería ha avanzado de manera significativa en profesionalizar y estructurar sus procesos de abastecimiento. ERP robustos, ingeniería de materiales, convenios de suministro, catálogos, planificación de demanda y modelos de optimización hoy forman parte del estándar en muchas operaciones.
Ese esfuerzo ha generado resultados concretos.
Pero incluso en los entornos más avanzados, persiste una realidad que suele incomodar reconocer: no toda la demanda puede planificarse.
El modelo tradicional de abastecimiento está diseñado para lo predecible:
Consumos recurrentes
Ítems de alta rotación
Patrones estables
Volúmenes suficientes para justificar convenios
Ese modelo funciona bien. Y seguirá siendo fundamental. Sin embargo, la operación minera real es más compleja que cualquier modelo teórico. En la práctica, incluso con una ingeniería de materiales madura, siempre aparecen:
Ítems de muy baja frecuencia
Demandas esporádicas
Requerimientos nuevos o no estandarizados
Equipos modificados o fuera de catálogo
Proyectos menores que no justifican contratos
Consumos que cambian por condiciones operacionales
Esta variabilidad no es una anomalía. Es parte estructural de operar activos complejos.
Frente a esta realidad, muchas organizaciones caen en una tentación comprensible: intentar llevar el 100% del consumo a un modelo estructurado.
Pero ese enfoque tiene límites claros. Para una parte de la demanda, el costo de:
Modelar el patrón
Crear un código
Licitar
Negociar un convenio
Mantenerlo vigente
termina siendo mayor que el beneficio obtenido.
No porque la gestión sea deficiente, sino porque no toda la demanda justifica ese nivel de estructuración.
Aquí aparece un punto clave: La eficiencia del abastecimiento no se mide por cuántos ítems están bajo contrato, sino por qué tan bien se gestiona la parte que no lo está.
Es importante decirlo de manera explícita: la existencia de demanda no estructurada no es una falla del área de abastecimiento. Es una consecuencia natural de operar en entornos cambiantes, con equipos que envejecen, se adaptan y se modifican en el tiempo.
De hecho, las operaciones más maduras no son las que eliminan esta variabilidad —porque eso es imposible en la práctica—, sino las que la reconocen y la gestionan sin fricción.
Ahí ocurre un cambio conceptual relevante.
Si miramos el consumo MRO con honestidad, suele dividirse en tres grandes zonas:
Demanda predecible y recurrente, donde los convenios funcionan muy bien.
Demanda intermedia, que se evalúa caso a caso.
Demanda variable o de baja frecuencia, donde estructurar resulta poco eficiente.
El problema aparece cuando esa tercera zona —que siempre existe— no tiene un canal claro y eficiente para gestionarse. Ahí surgen los correos, las urgencias mal resueltas, las búsquedas manuales y la dependencia excesiva de soluciones informales.
No porque falte planificación, sino porque la planificación tiene un límite natural.
La pregunta relevante hoy no es: ¿Cómo eliminamos la demanda no estructurada? Sino más bien: ¿Cómo la gestionamos de manera eficiente, transparente y confiable?
Aceptar ese límite no debilita al abastecimiento. Lo fortalece.
En minería, la variabilidad no es una excepción. Es parte del sistema. Reconocerlo no implica renunciar a la planificación, sino complementarla con mecanismos que reflejen la realidad operacional.
En Unilink trabajamos en ese espacio: facilitar el acceso al mercado para la demanda no estructurada, entendiendo que esta forma parte natural —y permanente— del abastecimiento minero.
Porque no todo debe estar bajo contrato.
Y eso no es un problema.
Nueva Providencia N°1495 oficina 502 – Providencia, CP 7500503. CHILE.
4539 N 22ND ST; PHOENIX, AZ 85016
66 West Flager Street – Suite 900, Miami, FL 33130. USA.
Waterpark Business Center Downtown, 20 Bay Street – 11th Floor Toronto, Ontario M5J 2N8.
© 2025 Todos los derechos reservados.
© 2025.